A la hora de ir a nuestras ferias y fiestas populares el traje de corto o campero es una muestra evidente de la indumentaria propia que se ha llevado siempre a las romerías. Hay dos posibilidades del traje campero.

 

Una es el que podríamos calificar de faena. Este traje de corto de faena incluye el sombrero de ala ancha, una camisa blanca, la chaquetilla campera cerrada por el botón superior, una calzona y un pañuelo a modo de faja en la cintura. Los zahones (una especie de delantal o mandil de cuero atado a la cintura para proteger el traje) deben ir cruzados en la cintura y debes abrocharlos a la altura del muslo y el boto campero. Este tipo de vestimenta es perfecta para ir a las ferias y romerías.

También podemos optar por el traje de corto de paseo, en este caso nos olvidamos de las labores del campo y nos ponemos elegantes y formales. No puede faltar el sombrero de ala ancha, la chaquetilla esta vez abierta y con solapas, la camisa ya puede llevar adornos tipo chorreras o plisadas, puedes prescindir del chalequito pero nosotros te lo recomendamos, un pañuelo a modo de faja y en este caso el uso del zahón no es compatible (recuerda que el zahón es una prenda de faena y este segundo modelo es más de señorito), el pantalón de caireles. A la hora de elegir calzado, unos botines, medias blancas y polainas. Debes decantarte por un estilo u otro ya que ambos son irreconciliables. No puedes mezclar el pantalón de caireles con unos botos, ni llevar los zahones con el caireles o las polainas, etc.

 

 

Esta indumentaria es apta tanto para hombres como para mujeres, pero las mujeres no podrán añadir flores de ningún tipo, lo ideal es que vayan con el pelo recogido y luzcan unos pendientes cortos y discretos. Los colores que se llevan en este tipo de traje son siempre sobrios, grises, negros, blancos y azul marino. El sombrero, en el caso de los hombres, debe colocarse ligeramente inclinado sobre la frente hacia la derecha y en las mujeres la inclinación hacia la izquierda.

Cuando te montes en el caballo tu posición debe ser la misma que si estuvieras sentado en una silla sin apoyarte en el respaldo: todo lo derecho y natural que puedas. Por mucho calor que haga no puedes ir con la camisa desabrochada ni quitarte la chaquetilla. También es de mal gusto llevar gafas de sol o colgarse un catavino. Y el móvil mejor dejarlo en casa para ser un auténtico feriante de diez.